Canarias al final del camino

Canarias al final del camino.

Mucho ha llovido desde que en 1978 una incipiente Junta de Canarias iniciase la andadura del autogobierno.

Cuarenta años han pasado y da la impresión que en este largo camino nuestros representantes han perdido el ímpetu reformador y el norte –sobretodo el norte–.

El estatuto vigente –en el título preliminar– establece los principios rectores de su política:

 

a) La promoción de las condiciones necesarias para el libre ejercicio de los derechos y libertades de los ciudadanos y la igualdad de los individuos y los grupos que lo integran.
c) La consecución del pleno empleo y del desarrollo equilibrado entre las islas.

Libres e iguales, ambicioso objetivo, pero los ciudadanos, faltos de medios económicos debido a las altas tasas de paro no están en disposición de ejercer su igualdad en el día a día.

Canarias es uno de los pocos territorios de España en donde las embarazadas no disponen de ayudas por parte de la administración.

Canarias lidera las listas de espera del país.

En Canarias podemos presumir de disponer de los indices mas elevados de pobreza y exclusión del Estado Español.

Canarias se encuentra a la cola en equidad educativa.

Las ciudades Canarias se sitúan entre las más pobres y con mas altas tasas de paro del Estado.

No creo que sea así como se consigue un desarrollo “equilibrado” entre las islas.

Ahora mismo contamos con más de 200.000 personas en paro en nuestra Comunidad, una lacra que debería avergonzar a mas de uno.

Pleno empleo estipula nuestro Estatuto pero 40 años después aquí estamos.

El apartado b) –que no, que no me lo he saltado– es el que se refiere a la defensa de la identidad, y ahí los sucesivos Gobiernos Autonómicos e insulares se han volcado al inventar romerías por todo lo ancho y largo de nuestro territorio.

Eso no es defender las tradiciones o la identidad eso se llama manipulación y propaganda –populismo barato–.

Tenemos todos los ingredientes para conseguir una tierra próspera, acogedora y solidaria pero todos nuestros esfuerzos como pueblo se ven constantemente boicoteados por una clase política aferrada a un sistema caciquil que perpetúa la desigualdad, la pobreza y la incultura.

El grito de este pueblo –cuarenta años después– sigue siendo el mismo, trabajo, sanidad y educación y los tres nos lo niega este desgobierno.

Pero no se apuren que algo sí que hemos salido ganando.

Nuestro presidente ha conseguido que se retransmitan las Campanadas de Navidad desde la Puerta del Sol a la hora Canaria –logro histórico donde los haya–.

Como pueden observar en las fotos, lo único que ha cambiado en Canarias en estos cuatros años ha sido el look del Presidente, el resto de los problemas siguen igual o peor.

Han pasado cuarenta años.

 

 

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