“El viejo era flaco y desgarbado, con arrugas profundas en la parte posterior del cuello. Las pardas manchas del benigno cáncer de la piel que el sol produce con sus reflejos en el mar tropical estaban en sus mejillas. Esas pecas corrían por los lados de su cara hasta bastante abajo y sus manos tenían las hondas cicatrices que causa la manipulación de las cuerdas cuando sujetan los grandes peces. Pero ninguna de estas cicatrices era reciente. Eran tan viejas como las erosiones de un árido desierto. Todo en él era viejo, salvo sus ojos; y estos tenían el color mismo del mar y eran alegres e invictos.”
Ernest Hemingway
En nuestro particular imaginario el pescador suele ser un hombre viejo y canoso, con la tez quemada por el frío y el sol, con hondas arrugas llenas de sabiduría, sosegado, paciente, conocedor de todo aquello que atañe a la mar, su mar.
Es a su vez un venerable anciano al cual todos los chiquillos, e incluso los que ya no lo somos tanto, escuchamos con avidez su relatos de tiempos pasados, esos tiempos en los que la medida de la vida era el propio hombre.
Esos relatos nos dejaban boquiabiertos y nos hacían ver que la virtud no consiste en ganar o perder sino en luchar, en aceptar la derrota cuando esta llega y volver a levantarse para seguir en la lucha.
La vida es como es, absurda e ininteligible, sin meta ni propósito.
La única verdad que no necesita explicaciones es el amor.
Cuatro palabras, sólo cuatro palabras que auguran el futuro comportamiento de nuestros políticos.
“No volverá a ocurrir”
Es verdad , no he visto todavía a un político pedir disculpas por nada y mucho menos devolver los dineros “distraídos” durante su mandato. Y estoy seguro de que nunca lo veré.
Nos escandalizamos porque el rey se ha ido de caza, y tenemos razón al hacerlo, pero hacemos la vista gorda con todas las ruedas de molino que nos están haciendo tragar los políticos.
Estamos, y digo estamos porque si no nos oponemos a ello somos cómplices, desmontado todo el tinglado asistencial de este país porque es lo más fácil, pero no tocamos un pelo a quienes viven como reyes a nuestra costa.
Estamos manteniendo tres conceptos de estado a la vez, el centralista, el autonómico y el cuasi-federal.
¿Y para qué todo este dispendio?
Pues sencillo de contestar, para “mantener” a una marabunta de políticos, altos cargos, cargos de medio pelo y enchufados de toda índole.
Vamos a repasar unos numeritos que nos hagan reflexionar, siempre salvando las distancias, claro está.
El estado de California (EEUU) tiene casi la misma superficie que España y sólo nueve millones de habitantes menos. Es decir, ellos 38 millones y nosotros 47 millones.
Para dirigir ese Estado se sobran y se bastan con un gobernador y su equipo.
En España para el mismo volumen necesitamos:
17 Gobiernos con 1218 parlamentarios
Diputaciones, estamentos forales y Cabildos, a una media de 30 personas podemos estimar otros 1500 políticos.
Gobierno central 350 diputados y 264 senadores.
50 televisiones públicas para manejarnos
Entre unas cosas y otras y sin contar ayuntamientos, casi 3500 personas y lo que cuelga, secretarios generales, directores generales, directores que no son generales, comandantes, capitanes, tenientes, sargentos, cabos,… y sigue, y sigue…
Un último apunte EEUU con 309 milones de habitantes, tiene 200 senadores, España con 47 millones de habitantes, (el 15% de lo que tiene EEUU) tiene 264 senadores.
Y todavía tienen la cara de justificar recortes en sanidad, educación, investigación y cualquier conquista social del pueblo.
¿Porque no se comienza recortando por ellos mismos?
Los funcionarios han visto recortado su sueldo entre un 5% y un 15% según la cantidad que perciban, los ex-presidentes han visto recortado su “dorado retiro”, vitalicio, por supuesto, en un 5.6%.
¿Será que sus ingresos se encuentran en el tramo de los mil euristas?
100 días son los que ha necesitado Rajoy para quedar en evidencia y los mismos 100 días para defraudar una parte importante de la confianza depositada en su persona.
Y con 15 días más ya se ve que han perdido la vergüenza, el pudor o no se el que. El caso es que ya admiten abiertamente que durante la campaña electoral mintieron.
“No estamos de campaña; es momento de decir la verdad”
Portavoz del PP en la Comisión de Sanidad del Senado, Jesús Aguirre
Ante estas declaraciones ¿que podemos hacer los votantes? y ¿cual será la reacción de los demás partidos políticos?
Si ningún partido reacciona a este despropósito “popular”, a mi entender, nos estarán enviando un mensaje descorazonador, el mensaje sería,
“en campaña, todos mentimos”
Y lo más triste de todo es que no nos sorprenden este tipo de declaraciones, asumimos hace ya mucho que en campaña electoral los políticos nos mienten y “pasamos”.
100 días son los que ha necesitado Rajoy para quedar en evidencia y los mismos 100 días para defraudar una parte importante de la confianza depositada en su persona.
Nuestro actual presidente se pasó estos últimos años predicando ciertas ideas y convicciones que se ha encargado de traicionar “rapidito”, quizá pensando que así tendrá mas tiempo para que sus votantes olviden sus tropelías antes de las próximas elecciones.
Durante la campaña electoral negó con vehemencia una hipotética subida de impuestos.
En la misma campaña, quince días dan para mucho, negó también el abaratamiento del despido.
En el año 2010 arremetió contra el PSOE por insinuar estos una posible amnistía fiscal.
¿Y que es lo que tenemos tan solo tres meses después de formar gobierno?
Pues vean Uds. tenemos que, nada más llegar, subió los impuestos y como no se quedo a gusto, o no hizo bien las cuentas, los ha vuelto a subir ayer mismo.
El decreto de reforma laboral, de reforma tiene más bien poco, se ha quedado en una rebaja de derechos que beneficia a la gran empresa y en primer lugar a la banca, dejando a un lado al 80% de la economía de este país, las pymes y los autónomos. La gran banca ha forzado esta reforma para abaratar su inminente y forzosa reconversión. Las fusiones que se avecinan conformarán un oligopolio que mantendrá al país a merced de sus caprichos y sus intereses.
“oligopolio (del griego oligo=pocos, polio=vendedor) es unmercado dominado por un pequeño número de vendedores o prestadores de servicio (oligopólicos-oligopolistas). Debido a que hay pocos participantes en este tipo de mercado, cada oligopólico está al tanto de las acciones de los otros. Las decisiones de una empresa afectan o causan influencias en las decisiones de las otras. Por medio de su posición ejercen un poder de mercado provocando que los precios sean más altos y la producción sea inferior. Estas empresas mantienen dicho poder colaborando entre ellas evitando así la competencia.”
(Extraído de Wikipedia)
Y como guinda del pastel, o guindo, como prefieran, marchando una de amnistía fiscal, es decir, lo de siempre, los que nunca han pagado, los del dinero negro, los que subvierten el sistema económico del país pueden “blanquear” todo el dinero que quieran a cambio de un “módico” impuesto del 10%.
¿Y que ocurre con los que han pagado todos los meses, los trimestres, las tasas, los ibis, etc,…? Pues creo que los que manejan las grandes fortunas en paraísos fiscales por el mundo todavía se están riendo de los “pobres” que se dedican a trabajar para mantener el sistema.
Y para rematar la faena a los “no-peninsulares” nos han recortado 65 millones de las ayudas al transporte, pero tranquilos que “Repsoria” a garantizado que si se acaba lo presupuestado ël lo soluciona.
Más o menos como cuando tiró de chulería y dijo que no se iba a subir la luz este año, ¿cuanto le duró el órdago a las eléctricas?
La izquierda, paralizada después de las elecciones generales, ha encontrado un refugio, un lugar en el que reorganizarse y sentar las bases de un nuevo modo de hacer política.
La lógica impone una reestructuración urgente del discurso socialdemócrata y sería irresponsable pensar que por haber parado el golpe todo va de maravilla.
Este es un buen momento, con el sosiego que da saberse ganador, para establecer estrategias y para prestigiar y dignificar las acciones de la mal llamada clase política.
Las políticas de recortes iniciadas por Zapatero y continuadas por Rajoy han sido asumidas por la población como algo “inevitable” en general. Pero, aún aprobando el objetivo general de reducción del déficit, el pueblo no comparte, no compartimos, las prioridades que plantea el gobierno del PP para conseguir este objetivo.
La derecha ha concentrado estos recortes en la sanidad y la educación, y lo han complementado, con una subida de impuestos a los que dependen de una nómina.
Y claro está, se les ha visto el plumero.
Hace dos semanas Durán i Lleida defendía en una entrevista televisiva el euro por receta, es decir, primero pagamos mensualmente la S.S. (un mileurista paga a través de su empresa una media de 550€/mes), y después vamos a la farmacia y re-pagamos las medicinas. Ante esta desfachatez, la periodista le recordaba al ínclito Durán i Lleida, los dispendios en “embajadas” dietas, coches oficiales, telefonía, televisiones autonómicas, y un largo etc,… Y éste replica: “eso es el chocolate del loro”.
Ya ven Uds. cuando se trata de “sus” bolsillos no hay nada que recortar.
Sigo a la espera de que se cierre alguna TV, ¿Podríamos empezar por la “Ati-nómica” para dar ejemplo?
¿No es acaso, un euro/receta, el chocolate del loro?
La izquierda en Andalucía, y por ende en todo el país, ha conseguido una prorroga, y sería de estúpidos no aprovecharla para demostrar, de una vez por todas, que se pueden hacer políticas honradas y honestas.
Entiendo que es difícil para muchos políticos entender las palabras “honradez” y “honestidad” pero nos va en ello nuestra salud y nuestra educación.
Y si pasado un tiempo prudencial esto no cambia, no estaría de más ,… Lo dejo a su elección .
Este año 2012 venia precedido de un cierto halo de misterio, de profecía, de espíritu milenarista con anuncio de fin del mundo incluido.
Al final, este año será uno mas, seguiremos inmersos en la crisis de nuestro modelo productivo y dando tumbos sin saber que camino elegir para salir de esta.
Estas últimas semanas hemos estado dándole vueltas al ya famoso déficit, y se han dado dos situaciones curiosas en el patio político del país.
Primero nos sorprendió Rajoy con aquello de que se “encontró” una desviación del déficit del 2,5% y dijo que Zapatero le había engañado.
Es decir, este hombre que se ha pasado 7 años diciendo que Zapatero era un mentiroso, en el último minuto del partido se creyó lo del 6% y ¿quien te cree a ti ahora?
Una vez pasado el susto del déficit que “ya conocía de antemano” se pone en marcha la enésima rectificación, en solo dos meses.
Se nos va el presi a Europa y pide una cierta relajación y suavización del compromiso de déficit para este año.
Que curioso, lo mismito que le decía Rubalcaba en la campaña electoral y a lo que Rajoy siempre se negaba, porque eso hundiría la credibilidad de la economía española.
¿Antes no y ahora si?
Siendo esto importante, sobre todo de cara al exterior, lo que está ocurriendo ahora mismo es que el gobierno, con la coartada que le da la deuda, el déficit y la crisis en general se apresta con celeridad, por una parte, a desmontar el estado del bienestar social y por otra a favorecer a los “suyos”, como todos.
La tijera se está adentrando descaradamente en los dos ámbitos más sensibles para que un pueblo pueda progresar, la sanidad y la educación, en breve conseguirán que la mejor sanidad sea la de pago, cuestión que a los que tienen dinero, evidentemente, no les preocupa y de la educación, ¿que podemos decir? Pues el modelo es Valencia, a un lado de la calle la ciudad de las ciencias y al otro un colegio de barracones, y esto es literal.
Para echar una mano a los suyos nada mejor que una reforma laboral pensada para que las grandes empresas de este país, los bancos, puedan ahorrarse del orden de los 3000 ó 4000 millones en los despidos que se han de producir fruto de las fusiones que se avecinan.
Para nosotros, los pequeños empresarios, esos que no ciframos nuestro beneficio en despedir a nuestros empleados, nada, ni un asomo de rebaja de cotizaciones, facilidades crediticias,… nada que incentivo una contratación de calidad.
Y como la banca no tenía suficiente nos ponemos la piel de cordero y “avalamos” la deuda de los ayuntamientos para que se pongan al día con sus proveedores, y claro adivinen, ¿de donde saldrá todo ese dinero? pues claro de donde va a ser, de los pobres bancos que lo reciben al 1% del BCE y se lo van a prestar a los “ayuntamientos” avalados por todos nosotros al 5% y sin ningún tipo de riesgos.
Cada vez queda mas claro que con este panorama la pequeña empresa no puede acceder a la financiación pues todo el dinero disponible está generando mas beneficios a nuestros amigos los banqueros, esos que solo se rozan con la clase media para ejecutar hipotecas y dejar en la calle a familias enteras.
Y el remate llega esta semana, la derecha española, es decir el gobierno central y sus 13 autonomías, se reúnen y escenifican una parodia que no tiene otro fin que ampararse en el déficit a cumplir para este año, el 1,5% para decirnos que está muy difícil de cumplir sin tocar,… La sanidad y la educación!!!
Todavía no se ha cerrado ni una sola televisión autonómica en este país, no se ha suprimido ningún ayuntamiento, ninguna guanchancha y mucho menos una diputación, pero sí, se han cerrado ya los primeros quirófanos.
El próximo chantaje de estos políticos está al caer, ¿Queréis mantener los hospitales y los colegios abiertos?
Lo sentimos mucho, no queremos hacerlo pero OS VAMOS A SUBIR LOS IMPUESTOS, OTRA VEZ, para poder seguir sin recortar ninguna de nuestras prebendas.
P.D.: Lean el The Wall Sreet Journal de hoy, según ellos el problema de la deuda española es un timo, somos los menos endeudados de todos los países desarrollados. ¿Estaremos pagando la deuda alemana los españoles?
¿Cuantas veces hemos oído esta frase hecha, tan rotunda y a la vez tan vacía de contenido?
Siempre, aunque solo sea por abrir el campo visual para no perder perspectiva, hay que dar una paso atrás para seguir avanzando, afianzar lo ya logrado y sobre estos logros edificar el porvenir.
Espero y deseo que sea esto lo que ha ocurrido este fin de semana en Sevilla.
Hemos de realizar una valoración crítica de estos últimos once años y evitando caer en “dogmas de fe” sin sentido, construir un discurso basado en la realidad social que vivimos en “este” momento, evitando ensoñaciones, banalidades o brindis al sol.
Las políticas sociales no pueden practicarse sin dinero, por esto mismo, promover legislación sin un soporte presupuestario adecuado es una solemne tontería.
Los desajustes económicos entre las distintas clases sociales no se combaten con subvenciones indiscriminadas al 100% de la población (cheque bebé).
El acceso a la educación, en cualquiera de sus niveles, ha de estar al alcance de “toda” la sociedad, pero esto no significa que el sistema de becas deba ser una especie de “barra libre” sin control.
Los avances legislativos han de ser resultado de las verdaderas necesidades del pueblo, y siempre han de ser consensuados, pues lo que se impone desde una visión partidista será eliminado, lógicamente, una vez perdida la posición dominante.
Es más efectivo un pequeño avance, pero duradero, que un gran salto al vacío.
Con la experiencia acumulada en estos últimos años tan adversos, hemos de ser capaces de dar nuestro “propio” paso atrás sin ningún tipo de sonrojo, y vislumbrar la realidad, admitir nuestros errores y renovar el mensaje.
El empecinamiento en la defensa de una gestión inadecuada provocará en la sociedad un rechazo legítimo.
Se han de asumir y aceptar los errores antes de emprender un nuevo camino.
La primera piedra ya está puesta, hemos dado un paso atrás, recapitulemos, afiancemos nuestros logros y desechemos de una vez por todas las políticas de “gestos” y de “progresía insustancial”, no estamos aquí para hacer gestos o dar voces para calentar al personal.
La política es la actividad humana que tiene como objetivo gobernar o dirigir la acción del Estado en beneficio de la sociedad.
Si no perdemos de vista esta definición en nuestra acción diaria, estoy seguro de que el pueblo terminará apreciándolo, démosle tiempo.
P.D.: Política, del griego πολιτικος (pronunciación figurada: politikós, «ciudadano».
Un mal muy extendido entre nuestros representantes es la ausencia total y absoluta de autocrítica.
Definamos este término, “la autocrítica es el reconocimiento publico de los propios errores”.
Los políticos actuales no practican esta noble costumbre ni en público ni en privado.
Pero ¿porqué se da este fenómeno entre los componentes de la mal llamada “clase política”?
Puede haber muchas razones, yo voy a señalar solamente una, miedo.
Miedo a perder un puesto en una lista, un cargo determinado, una posición de privilegio, en esencia, miedo a perder su alto poder adquisitivo.
Los políticos deben realizar “diariamente” autocrítica de sus actos, para de esta manera, avanzar en el perfeccionamiento de su tarea social.
Pero no contentos con su incapacidad para reconocer sus errores y sus miedos, en muchos casos, arremeten contra cualquiera que alce la voz ante sus meteduras de pata más flagrantes o sus desmanes y prepotencia.
Hasta ahora corrían malos tiempos para la economía española, pero si también hemos de callar ante los errores de nuestros políticos y compañeros, los malos tiempos comienzan a correr también para la democracia de este país.
El comisariado político es un concepto anacrónico en estos días, a no ser que se viva en Cuba.
No consiguieron callarnos antaño los “grises”, y no serán nuestros actuales compañeros los que nos arrienden una mordaza “democrática”.
No hay nada peor en cualquier ámbito de la vida, sea público o privado que ver como un forofo expresa sus opiniones.
El forofo se define en los diccionarios como un fanático, un seguidor apasionado. Yo añadiría, incondicional y con escaso o nulo criterio para discernir entre realidad y fantasía.
En este momento de mudanza en las altas esferas políticas, los que llegan empiezan a ser criticados por algunos de los que se van, aún antes de comenzar su andadura.
Voy a mostrarles dos ejemplos del típico forofo que critica sin criterio y con bastante poca cabeza.
“Todos los ministros juran ante la Biblia y un crucifijo”. (Público.es)
“No es un Gobierno paritario: de trece ministros solo hay cuatro mujeres”. (Marcelino Iglesias)
En cuanto al primer ejemplo, lo de la biblia y el crucifijo, ¿que importancia tiene? ¿no es este un país libre? ¿es esto lo más grave y que tanto preocupa al diario Público?
Y sobre las declaraciones de Marcelino Iglesias no puedo menos que tildarlas de “Crítica evanescente”.
¿Es este el rumbo de la oposición que vamos a ejercer? ¿Ante una función a desempeñar, el criterio que invocaremos para elegir a alguien será su sexo? ¿Donde queda la formación, la experiencia, la idoneidad?
Insisto en una idea que ya esbocé en un escrito anterior, hay que elegir a los más preparados para las funciones que haya que desempeñar, sean hombres o mujeres, éste criterio es indiferente.
Han pasado los tiempos de los juegos florales, en cuanto nosotros pasamos el tiempo rellenando escritos del estilo “amigos y amigas, compañeros y compañeras”, la realidad, que es muy terca, nos ha pasado a toda velocidad por la derecha.
Se que esto es políticamente incorrecto y no queda muy “progre” pero tengo claro que para dirigir a cualquier grupo político han de estar al frente los mejores y los más preparados.
No nos implicamos en un partido para regalarnos los oidos con lo fantásticos que somos, lo hacemos porque queremos cambiar esta sociedad, progresando y haciéndola más justa.
Agradecería a mis compañeros que se preocupasen más de las ideas, del fondo de las cuestiones y mucho menos de los juegos florales.
Con este criterio y visto lo que hay garantizo mayoría de mujeres en las próximas listas. Llegado el caso, ¿recurrirán los prebostes al “truco” de la paridad para frenar a las mujeres?